
On This Page
- Qué debe conseguir la web de una clínica cuando los portales ya dan cita
- Qué páginas traen pacientes nuevos
- Qué límites impone la normativa de publicidad sanitaria
- Qué información y qué obligaciones de RGPD se aplican
- Cómo integrar la cita online
- Por qué necesitas una página por tratamiento y no una de servicios
- Cuánto cuesta la web de una clínica dental o médica
- Cómo se comparan plantilla, proveedor sectorial y desarrollo propio
- Cuándo estará lista y qué debe aportar la clínica
La web de una clínica es un documento regulado antes que un escaparate. Es una página de información obligatoria, una explicación clara de quién trata qué y en qué horario, y un camino hacia la cita. El orden de esos tres elementos decide si llaman pacientes nuevos o si la web solo sirve para consultar el horario.
El diseño web para dentistas y el de una consulta médica comparten la parte regulada y se separan en la comercial. Una clínica dental vende tratamientos que el paciente elige y paga, así que necesita horquillas de precio, financiación y un camino de cita propio para la higiene. Una consulta médica necesita sobre todo que la encuentren y que conteste. Mezclar ambos casos en el mismo diseño deja una web que no sirve del todo a ninguno.
La mayoría de guías sobre esto las escriben agencias de publicidad y terminan en las fotos de la clínica. Esta empieza por la normativa de publicidad sanitaria, porque es la parte que después no se corrige sin rehacer el sitio, y termina con las dos preguntas de la primera reunión: cuánto cuesta y en cuánto tiempo.
Las normas citadas se aplican a consultas y clínicas en España, donde buena parte de la regulación es autonómica.
Qué debe conseguir la web de una clínica cuando los portales ya dan cita
Los portales de cita ganan al paciente que necesita un hueco pronto, con quien sea. La web propia gana al paciente que se decide por un tratamiento concreto y quiere saber quién lo hace. Es un reparto real, e ignorarlo lleva a construir una versión peor del portal.
De ahí una consecuencia incómoda para la portada. La foto de la clínica con un texto de bienvenida no responde a nadie que llegue con una pregunta concreta. Quien quiere saber si la clínica hace un tratamiento determinado, si admite pacientes nuevos y cómo se pide cita no encuentra ninguna de esas tres respuestas en las dos primeras pantallas de la mayoría de webs de clínica.
La segunda función es descargar de trabajo al mostrador. Horarios, admisión de pacientes nuevos, cómo llegar y dónde aparcar, preparación para una prueba, qué hacer ante una urgencia: cada uno de esos datos, publicado y localizable, sustituye llamadas. Es la parte del retorno que casi ninguna clínica calcula de antemano.
La prueba de la portada
Lee tu portada como alguien que lleva dos semanas con molestias y ve tu clínica por primera vez. ¿Encuentra esa persona en las dos primeras pantallas si la clínica trata su problema, si admite pacientes nuevos y cómo se consigue cita? En la mayoría de webs de clínica hay ahí un saludo de bienvenida y una foto de la sala de espera.
Qué páginas traen pacientes nuevos
Cuatro tipos de página producen casi todas las consultas de una web sanitaria, y la portada no está entre ellos. Quien llega desde una búsqueda por un síntoma aterriza directamente en la página de ese tratamiento.
- Una página por tratamiento, escrita con las palabras del paciente y no con las del catálogo. «Implante dental» se busca, «rehabilitación implantosoportada» casi nada.
- La página del profesional. Quién trata, con qué titulación, número de colegiado, desde cuándo y en qué idiomas. Una foto real.
- Cita y admisión. Si se admiten pacientes nuevos, cómo se pide cita y qué demora es realista.
- La organización práctica. Horarios, acceso, aparcamiento, accesibilidad del local, sustituciones en vacaciones.
Las clínicas que mantienen estos cuatro bloques al día notan menos llamadas por cuestiones organizativas. Las páginas de tratamiento son además la única parte de la web que trae pacientes nuevos desde el buscador.

Qué límites impone la normativa de publicidad sanitaria
La publicidad sanitaria está regulada de forma más estricta que la comercial, y en España buena parte de las reglas son autonómicas: la mayoría de comunidades exige que los centros sanitarios estén inscritos en un registro y que el número de registro figure en la publicidad, incluida la web.
Según la Ley 34/1988 General de Publicidad, publicada en el BOE, es ilícita la publicidad engañosa y la que atenta contra la dignidad de la persona. Aplicado a la sanidad, esto descarta las promesas de resultado, las comparaciones con otros profesionales y los mensajes que induzcan a un consumo innecesario de servicios sanitarios. Los códigos deontológicos de los colegios profesionales añaden límites propios sobre testimonios e imágenes de casos.
En la práctica, tres elementos que las agencias proponen de forma espontánea requieren cautela: testimonios de pacientes presentados como argumento en la propia web, fotografías de antes y después en tratamientos estéticos, y cualquier fórmula que dé por hecho el resultado. Una galería de casos necesita revisión antes de publicarse.
El secreto profesional se suma a todo lo anterior. Cualquier historia de paciente, fotografía o cita requiere consentimiento escrito que indique el uso previsto, y ese consentimiento sobrevive al final del tratamiento.
Qué información y qué obligaciones de RGPD se aplican
A la normativa sanitaria se suma el derecho general del comercio electrónico. El artículo 10 de la LSSI-CE exige nombre o razón social, domicilio, un medio de contacto directo, el NIF, y para profesiones colegiadas el título, el colegio y el número de colegiado. Para un centro sanitario hay que añadir el número de registro que exija la comunidad autónoma.
La protección de datos es más estricta que en cualquier empresa. Un formulario en el que un paciente describe síntomas trata datos de salud según el artículo 9 del Reglamento General de Protección de Datos. Eso exige base jurídica propia, plazo de conservación, transmisión cifrada e información específica de ese formulario. Un formulario que llega sin cifrar a un buzón compartido es el hallazgo más frecuente en una auditoría.
Conviene revisar también las cookies y las herramientas de analítica. En una web cuyas subpáginas revelan qué tratamiento consulta cada visitante, un rastreador sin consentimiento válido es un problema mayor que en una web de empresa.
La accesibilidad no es un extra en el ámbito sanitario. Una parte importante de los pacientes es mayor o tiene limitaciones, y el nivel AA de las WCAG 2.1 es la referencia que asegura tamaños de texto, contraste y navegación.
Cómo integrar la cita online
La cita online decide si la web quita trabajo al mostrador o lo añade. Hay tres caminos, y se diferencian menos por precio que por a quién pertenecen los datos del paciente.
Un portal de citas se integra, aporta audiencia propia y mantiene la agenda fuera del software de gestión. Un módulo de cita del propio software clínico lo deja todo en casa, pero exige que el proveedor ofrezca una interfaz web. Un simple formulario de solicitud sin agenda es lo más barato y devuelve la gestión de la cita al teléfono.
Antes de decidir conviene cerrar tres puntos. Dónde se alojan los datos y quién es encargado del tratamiento. Si las citas vuelven a la agenda de la clínica o hay doble registro. Y si el paciente puede reservar sin crear una cuenta, porque obligar a registrarse devuelve a los pacientes mayores al teléfono.
Sea cual sea la vía, indica en la página qué motivos admiten cita online y cuáles no. Una agenda sin esa restricción genera citas que el equipo tendrá que cancelar.
Por qué necesitas una página por tratamiento y no una de servicios
La búsqueda de clínica es local y guiada por el síntoma. Se busca el tratamiento y la ciudad, y la página que lleva ambos y explica de verdad el procedimiento gana a la que solo lleva el nombre de la clínica.
La estructura que funciona es una página por tratamiento, con la ciudad presente con naturalidad en el texto y en los datos estructurados, y una explicación del proceso en lugar de una lista de términos técnicos. Para clínicas con varias sedes se aplica lo mismo por sede, pero solo donde realmente se atiende.
Tres elementos técnicos lo sostienen: una ficha de empresa verificada por sede con horarios idénticos a los de la web, un marcado con datos estructurados de negocio local, y enlaces internos desde cada página de tratamiento hacia la cita.
Los horarios son el factor más olvidado. Cuando difieren entre la ficha de empresa, la web y el portal de citas, decide Google cuál muestra, y rara vez acierta.

Cuánto cuesta la web de una clínica dental o médica
El precio es la pregunta que los resultados de búsqueda casi nunca responden. La respuesta honesta es una horquilla con sus variables, porque un profesional solo y un centro con varias sedes no compran lo mismo.
Según nuestros precios publicados, una página única parte de 1.500 € y una web de diez a treinta páginas de 4.500 €. Una consulta individual con seis a ocho páginas de tratamiento se sitúa en la parte baja de ese segundo tramo; una clínica con varios profesionales, por encima. Con área de paciente y varios idiomas se superan los 12.000 €.
Cuatro factores pesan más que el número de páginas. El número de plantillas, ya que página de tratamiento, ficha de profesional y página de sede son tres distintas. Quién redacta los textos clínicos, que necesitan validación profesional. Qué solución de cita se integra. Y si la revisión de la publicidad sanitaria está en el presupuesto o llega después como sorpresa.
El año siguiente se presupuesta aparte: alojamiento, actualizaciones y nuevas páginas de tratamiento rondan el 15 % a 20 % del coste al año. Los importes son sin impuestos; la asistencia sanitaria está exenta de IVA, el servicio web no, así que se añade el 21 %.
Cómo se comparan plantilla, proveedor sectorial y desarrollo propio
La oferta de este mercado se divide en tres familias cuyos precios varían por un factor de veinte y que los presupuestos rara vez separan con claridad. Compararlas antes de la primera reunión responde a la pregunta útil: qué tipo de proveedor encaja con la clínica.
Una plantilla sanitaria lista para usar se paga cada mes y está publicada en días; no incluye la revisión de la publicidad sanitaria, que acaba recayendo en el profesional. Un proveedor especializado en webs de clínicas conoce la normativa y los módulos de cita de fábrica, y entrega una web parecida a las demás clínicas con el mismo proveedor. Un desarrollo propio cuesta más y no tiene alternativa cuando hay varias sedes, estructura propia de tratamientos o área de paciente.
El punto de inflexión rara vez es el aspecto. Está en si la clínica necesita páginas de tratamiento redactadas en sus propios términos y en quién asume la revisión publicitaria.
Cuándo estará lista y qué debe aportar la clínica
Una web de clínica con ocho a doce páginas de tratamiento y cita integrada necesita de seis a diez semanas hasta la publicación si la clínica entrega a tiempo. El cuello de botella nunca es técnico. Son los textos clínicos, porque tienen que ser exactos y solo un profesional puede validarlos, y los profesionales pasan consulta.
La lista del lado de la clínica es corta: una persona con capacidad de decidir, la lista de tratamientos cerrada antes del diseño, la validación profesional de cada texto, los datos de los profesionales y los horarios, la decisión sobre la cita con el acceso al proveedor, y una sesión de fotos con el equipo.
La del proveedor incluye arquitectura, plantillas, implementación, integración de la agenda, datos estructurados, accesibilidad y colocación de la información obligatoria. Un proveedor que en la segunda reunión no ha mencionado la normativa de publicidad sanitaria entregará una web que necesita una revisión nunca presupuestada.
No programes la publicación justo antes de un cierre por vacaciones. Migrar una web ya posicionada implica redirecciones desde cada dirección antigua, y si los horarios quedan mal durante el cambio nadie lo avisa a tiempo.
¿Una web de clínica con la revisión normativa ya presupuestada?
Presupuestamos webs sanitarias con las páginas de tratamiento, la cita online y la información obligatoria detalladas, y el precio publicado antes de la llamada.
Ver precios
On This Page
- Qué debe conseguir la web de una clínica cuando los portales ya dan cita
- Qué páginas traen pacientes nuevos
- Qué límites impone la normativa de publicidad sanitaria
- Qué información y qué obligaciones de RGPD se aplican
- Cómo integrar la cita online
- Por qué necesitas una página por tratamiento y no una de servicios
- Cuánto cuesta la web de una clínica dental o médica
- Cómo se comparan plantilla, proveedor sectorial y desarrollo propio
- Cuándo estará lista y qué debe aportar la clínica



